jueves, 4 de abril de 2013

Carla Cordua





Carla Cordua es una filósofa chilena (Premio Nacional de Humanidades, 2011) que no solamente admiro, sino que le tengo un cariño enorme y no sé por qué. Tenerle cariño a una persona que uno no conoce (solamente la vi una vez en una conferencia en la UDP), es raro. Pero creo que debe ser por su inteligencia,  por su serenidad y simpleza al expresarse, por su sencillez y talento al escribir tan lúcidamente sobre filosofía y literatura,  por escribir un libro tan extraordinario sobre Wittgenstein (mi filósofo favorito, el libro disponible online: http://www.memoriachilena.cl/archivos2/pdfs/MC0031092.pdf ),  por sus ensayos sobre escritores y poetas tan brillantes, como, "Pasar la raya", ediciones udp, 2007,  y también porque en sus entrevistas en la TV -que nunca me pierdo-  siempre es tan cordial frente a entrevistadores tan ignorantes;  nunca olvida la amabilidad y su encantadora sonrisa (vean la foto del post)
.
En fin, una mujer que se interesó por la filosofa en un país provinciano y de bárbaros (yo creo que ahí reside mi cariño, definitivamente), y que, a pesar de todo,  sigue escribiendo y sus  trabajos  continúan siendo  no solamente fundamentales para la filosofía de esta país, sino, también, para nuestra precaria cultura en general; ella y su marido, debo decir, el otro filósofo chileno eminente, Roberto Torretti.

Les cuento que anoche -a las 3:00 am, mientras degustaba un rico café haití de tercera división- escuchaba una entrevista de ella, y dio dos opiniones muy interesantes, entre otras también muy relevantes, pero  que  en esta oportunidad destacaré sólo dos. La primera sobre el movimiento estudiantil y, la otra, sobre nuestra clase dirigente.
Sobre el movimiento estudiantil dijo cosas como que este es un movimiento inspirado desde la "espontaneidad y el corazón", es un movimiento que nace del descontento, "desde la desigual distribución del bienestar", pero que no tiene una ·"inspiración filosófica", "no hay -en el movimiento estudiantil- una inspiración doctrinaria o teórica", como la tuvieron los movimientos universitarios de los 60. En circunstancias, en que "los filósofos tienen mucho que decir, todavía", señala Carla Cordua, para luego referirse a los comunistas, preguntándose si estos -los comunistas chilenos- estarán leyendo -ella está convencida que no-  a los actuales filósofos marxistas del mundo que están intentado reconstruir el comunismo, personajes como el filósofo francés, Alan Badiou, y el pintoresco filósofo esloveno, Slavoj Zizek, "autores radicales y feroces", sostiene la filósofa.

Luego, mi estimada Carla Cordua reflexiona agudamente sobre nuestra Burguesía o Clase dirigente chilena. Este punto me interesó muchísimo, porque yo opino exactamente igual, aunque lo que yo piense interese poco a este respecto. En fin, ella se refiere de esta manera a nuestra burguesía:

"Hemos inventado en América, sin quererlo, una especie inusitada de clase social, una burguesía radicalmente inculta".

En Europa, indica Carla Cordua,  donde nació esta clase dirigente, "era la clase culta, la clase que se exigía a sí misma, que producían hijos para que se dedicaran a la ciencia, al servicio aunque el retorno económico no fuera lo suficiente; aquí, eso, no existe". "Los burgueses en Chile no entienden la sociedad en que viven, no entienden lo que es lo Público, están sumidos en un egoísmo individualista ciego incluso para su propia conveniencia", sentencia Carla Cordua.

Luego, sigue, "A la burguesía le cabe el rol de ayudar a levantar lo público a lo más alto posible, educar, compartir, servir a la justicia, servir a la alta cultura de un país. Aquí la burguesía educa a sus hijos para ganar plata, más plata, más de lo mismo, le enseñan a ganar más plata pero no para servir, no dan las gracias por su posición, no comparten, le tienen miedo a la cosa pública de lo puro bruto que son".

Bravo, querida Carla Cordua.....

Abajo el link de la entrevista:

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